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Blog de Historia

La Guerra de Reforma

La Guerra de Reforma (1857-1867)

Triunfante la revolución, el gobierno liberal se organizó primero bajo la presidencia de Juan Alvarez y luego bajo la de Ignacio Comonfort. Durante sus administraciones se promulgaron las primeras Leyes de Reforma, dirigidas contra la Iglesia e incorporadas a la nueva Constitución (5 de febrero de 1857). De ideas seguramente demasiado avanzadas para la época, el texto constitucional enfrentó condiciones adversas, que lo hicieron poco viable en el corto y en el mediano plazos.

La Constitución trasladó a la responsabilidad del gobierno la autoridad sobre actos de culto público (externo), y promovió la libertad de cultos. En lo educativo, esto significó una ruptura del control de la Iglesia Católica, o al menos la posibilidad de evitar su monopolio.

La nueva Carta Magna, que establecía la igualdad de los ciudadanos ante la Ley y la Supremacía del Estado sobre la Iglesia, sumió al país en una crisis nacional. La sublevación militar, encabezada por el General Félix Zuloaga, para abolir la Constitución, y el golpe parlamentario de Ignacio Comonfort, traen el encarcelamiento de Benito Juárez, Presidente de la Suprema Corte de Justicia, y de otros legisladores radicales.

El cuartelazo de Tacubaya es el medio de llevar a la presidencia a Félix Zuloaga, en tanto Benito Juárez por ministerio de ley asume la Presidencia (enero de 1858) y establece su gobierno en distintos puntos del territorio nacional.

Esta dualidad de poderes dio origen a la Guerra de Reforma (1857-1860), finalmente favorable a los liberales que derrotaron en Calpulalpan (1860) al ejército conservador, comandado por el general Miguel Miramón. Estando Juárez en Veracruz, donde había trasladado su gobierno, expide las Leyes de Reforma, que ampliaron y ratificaron las primeras de ese nombre. La llamada "Ley Juárez" suprimió los fueros militar y eclesiástico en los negocios civiles y la "Ley de Lerdo" (1856) transfirió a los adjudicarios las fincas rústicas y urbanas, pertenecientes a las corporaciones civiles y eclesiásticas.

Las leyes de Veracruz atacaron a la Iglesia con mayor dureza. Ya no se trataba de transferencia, sino de nacionalización de los bienes eclesiásticos, secularización de los cementerios, supresión de las festividades religiosas e instauración del registro y del matrimonio civiles. Juárez castigó a la Iglesia por su ayuda a los conservadores, pero eso no le impidió promulgar la libertad de cultos.

Al implantar el orden legal y asumir la Presidencia (1861) inició una política enérgica y suspendió por dos años el pago de la deuda externa. La medida, dictada por la situación de bancarrota en que se encontraba el país, dio pábulo a la intervención francesa (1862) y a la creación del Imperio de Maximiliano de Habsburgo(1864-1867), sostenido desde Francia por Napoleón III. La Guerra de Reforma de hecho se empalma con la guerra de liberación nacional contra los imperialistas franceses y sus aliados, los conservadores mexicanos. Juárez carga la patria en el portafolios y defiende con firmeza la integridad nacional.

Proyectos de nación centralistas y federalistas

El proyecto de Nación en México, dentro de su contexto latinoamericano, surge de una base colonial hispánica; los conquistadores españoles, la población indígena y los esclavos africanos, van a proporcionar los elementos culturales que gestaron una nueva Nación. Existen distintas posturas sobre este fenómeno, por un lado se plantea que es durante la Conquista (1521) cuando se da "el parto doloroso en el que nace el mexicano" (Paz); mientras otras versiones hablan de que México no existe hasta que se logra la Independencia (1821), o hasta Las Leyes de Reforma (1857) en que se define el Estado moderno; hay incluso quienes indican que es la Revolución Mexicana (1910) la que por fin logra crear una nación definida.


Tal y como lo plantea Octavio Paz, la Conquista es el génesis del mexicano, sin embargo la idea de una Nación independiente no madurará hasta el siglo XVIII dentro de una sociedad Novo Hispana estratificada en castas, es importante mencionar este aspecto debido a que la idea de una Nación independiente va surgir del grupo Criollo que reconoce su identidad desde el siglo XVII; estos españoles nacidos en América pertenecientes a las clases altas y medias con un grado elevado de educación, pero sin acceso a las posiciones de poder dentro de la administración y el clero colonial adoptarán las ideas de la Revolución Francesa y de la Independencia de los Estados Unidos motivados por el fuerte el resentimiento que tienen al ser tratados como ciudadanos de segunda, como lo apuntó F. Benitez.


El México que nace en el siglo XIX era una nación de criollos y para criollos, sin tomar en cuenta los intereses de la mayoría mestiza o los grupos indígenas; medio siglo fue necesario para lograr definir lo que la Nación mexicana debía ser; los bandos Liberal y Conservador integrados en su mayoría por criollos lucharon para tratar de establecer un modelo de Nación basado en el ejemplo norteamericano, una República, Federal, Laica; o por mantener la tradición Hispánica, Católica , Monárquica y Centralista. Los constantes enfrentamientos entre los dos bandos provocaron guerras civiles, movimientos separatistas y facilitaron la invasión tanto de Norteamericanos que arrebataron la mitad del territorio en 1847, como de Franceses que impusieron a un gobernante extranjero desde 1862 hasta 1867.

La construcción del proyecto nacional se ha dado con base en una mezcla, a menudo conflictiva, de tradición y modernidad. Ambas perspectivas han coexistido antagónicas o complementarias; pero, al margen de sus connotaciones políticas específicas, se han mantenido como valores vigentes en el momento de definir y ejecutar las políticas gubernamentales.

En la historia de los siglos XIX y XX, a la modernidad se le ha concedido de cuando en cuando un valor de innovación per se. De ahí que los procesos de modernización suelan localizarse en las coyunturas de grandes transformaciones económicas, no necesariamente coincidentes con los ritmos del desarrollo cultural, que guardan una relativa independencia de ellos.

Al consumarse la Independencia en 1821, comienzan los esfuerzos para crear las leyes de la nueva nación, luego de tres siglos de dependencia del Imperio español. La legalidad de la Independencia quedó sancionada en el Plan de Iguala, que exhortaba a la unidad entre americanos y europeos (españoles residentes en México), como base de concordia para las tareas de reconstrucción política y económica. El documento libertador no pudo, sin embargo, conciliar los intereses contradictorios entre españoles peninsulares y españoles americanos (criollos), las dos fuerzas políticas y sociales más importantes de la época.

Monumento a la Independencia, Ciudad de México

La vieja enemistad política y económica que existía entre ambos tipos de españoles se intensificó con la Independencia que, tal como se había concebido, permitía la conservación de los privilegios de los peninsulares, sin resolver las demandas sociales de los americanos.

Los criollos representaron el advenimiento de un pueblo nuevo, que si bien prolongaba las tradiciones culturales europeas, también las modificaba con nuevas concepciones de país, al que consideraban suyo por haber nacido en él; y que les hacía considerarse con mayores derechos que los otros a dirigir el destino de la nueva nación.

La lucha entre los grupos nacidos en España y en tierra americana cubre el primer período del México Independiente y termina con la paulatina expulsión de los peninsulares y de sus caudales, tan necesarios para la economía del país. Estas primeras luchas, que arrastraron a los otros sectores de la población, se dieron con la presencia destacada de las logias masónicas: escoceses, que representaron los intereses de las clases pudientes, y yorkinos, que aglutinaron a los insurgentes.

Los grupos políticos en disputa defendieron principios distintos para conducir el país: "orden público y religión" los escoceses, y "libertad y progreso", los yorkinos, lo que llevaría a una posterior formación de los partidos centralista y federalista, respectivamente. Los primeros contaron con el apoyo de los españoles y el clero y los segundos, con el de los Estados Unidos.

Como instituciones, la Iglesia y el Ejército fueron los actores sociales más importantes en las luchas que van de la consumación de la Independencia hasta el triunfo de la Revolución de Ayutla (1855) y la Guerra de Reforma (1857-1867). México conoció en ese período tres formas de organización política: Imperio de Iturbide, República Federal y República Centralista. España fue derrotada y expulsada, pero no las estructuras que había creado durante su larga presencia. Dejó como legado una sociedad compuesta por blancos, diversos grupos étnicos y mestizos, con distintos grados de educación, cultura, tradiciones y niveles económicos. Había heredado un ejército y una poderosa Iglesia, dueña de la mayor parte de las riquezas del país, en virtud del Regio Patronato Indio, que concedió a España la autonomía de Roma respecto a la política eclesiástica en el continente.

Vicente Guerrero

Los reyes españoles y los virreyes eran los patrones y vicepatronos, respectivamente, de la Iglesia en la Nueva España, con derechos a la percepción de los diezmos, a la erección de Iglesias y la construcción de conventos; a la organización de misiones y a la propuesta de las personas para los puestos vacantes, desde obispos hasta capellanes.

Este inmenso poder que otorgó el Papa a los Reyes Católicos y a sus descendientes se asoció con una situación adversa, el triunfo de La Reforma luterana, que había separado del mundo católico a los protestantes. A cambio de ese privilegio, España se comprometió a efectuar y costear la evangelización, empresa que con creces recompensó esas pérdidas.

Al amparo de esa legislacion, la Iglesia reunió un importante patrimonio económico, incrementado aún más por las funciones de prestamista que desempeñó durante largo tiempo, a falta de instituciones de crédito. Su fuerza económica y social, emanada del poder religioso y educativo que ejercía sobre la población, fue causa de que los gobiernos republicanos lanzaran sus dardos contra ella. Nada extraño, puesto que precisaban su caudal para la construcción del país.

El Ejército, que con la Independencia se había constituido en una clase privilegiada, fue el mejor aliado de la Iglesia en la defensa común de los fueros.

Caído el efímero Imperio de Agustín de Iturbide (1822-1823), que había conservado los fueros de la Iglesia y el Ejército, se inician los largos debates entre federalistas y centralistas. Por más de tres décadas controversias y luchas armadas prolongan la pugna por imponer uno u otro régimen. El primer triunfo político correspondió a los federalistas, que vencieron en el Constituyente de 1823, autor de la promulgación de la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos en 1824. La Carta Magna convirtió a las provincias en estados independientes y soberanos en lo tocante a la administración interna. La excesiva autonomía otorgada a los gobiernos locales fue utilizada sin embargo por ellos para combatir al gobierno federal. El pacto federal dio fuerza a las milicias locales, bastante bien organizadas, que al mando de militares con frecuencia ambiciosos, sirvieron indistintamente a federalistas y a centralistas.

Dos movimientos armados nacidos desde el seno de la vicepresidencia pusieron en peligro el régimen federal. El primero lo encabezó Nicolás Bravo (1827), Vicepresidente de la República y alto jefe de la logia escocesa, que aunque no logró derrocar al presidente Guadalupe Victoria, sí abrió la primera brecha contra el régimen federalista. El segundo movimiento, enarbolado por Anastasio Bustamante (1829), provocó una nueva crisis al desplazar de la Presidencia a Vicente Guerrero y permitir el ascenso de Bustamante (1830). Este atrajo al clero y trató de restablecer el orden para atender los problemas económicos, atemperar las reacciones a las medidas drásticas emprendidas contra los liberales, y fortalecer su batalla contra la prensa. Sobre él pesaba principalmente la responsabilidad de haber patrocinado la muerte de Guerrero. Al final, Bustamante provocó tal oposición de los gobiernos locales, que éstos pusieron fin a su mandato.

En 1832 se levanta la guarnición de Veracruz al mando del general Antonio de Santa Anna, quien pide el regreso al poder de Gómez Pedraza. La imposición de éste fue el puente para la toma de la primera magistratura por parte del propio Santa Anna (1833). Su gobierno tuvo como vicepresidente a Valentín Gómez Farías, liberal con un gran prestigio de honestidad, que decretó La reforma eclesiástica militar (1833-1834) destinada a combatir los fueros de la Iglesia y el Ejército.

Gómez Farías se convierte en el iniciador de la primeras Leyes de Reforma contra la Iglesia: incautación de los bienes del clero, secularización de la enseñanza y administración del patrimonio de la Iglesia. La reacción al programa reformista fue violenta, como era de esperarse, dadas las afectaciones que implicaba. Santa Anna regresa de su hacienda (Manga de Clavo), abroga las leyes anticlericales y acaba por expulsar a Gómez Farías, suprimiendo la Vicepresidencia. Con este acto se abre el camino a la nueva constitución centralista, Las Siete Leyes (1835-1836), que reemplazó a la de 1824. Los Estados se transforman en departamentos y sus rentas pasan a disposición del gobierno central, que contribuye a que ocurran sucesos de especial trascendencia, como la Independencia de Texas (1836), la primera guerra con Francia (1838-1839) y la separación del estado de Yucatán (1841).

La República centralista vive en crisis recurrentes. Se suceden los presidentes y los levantamientos. La economía está en ruinas. Apenas terminada la guerra contra Francia, Mariano Paredes y Arrillaga encabeza un movimiento reaccionario (1841) contra el régimen conservador del presidente Anastasio Bustamante, que fue aprovechado por Santa Anna para llegar al poder y gobernar como dictador. En un contexto de violencia armada, se proclaman las Bases Orgánicas (1843) que centralizan en forma absoluta en el Poder Ejecutivo la administración de las provincias. Ni con el bloqueo norteamericano de Veracruz ceden las luchas entre los bandos.

En 1846 un pronunciamiento, esta vez federalista, encabezado por José Mariano Salas, pone fin al centralismo. Tras una breve estancia en el poder, Salas ofrece la primera magistratura a Santa Anna, quien la deja en manos de Gómez Farías mientras sale a combatir la invasión estadounidense (1846-1848) al mando de un ejército de más de 14 mil hombres. De acuerdo con los Tratados de Guadalupe (1848), que pusieron fin a la contienda intervencionista, México perdió Texas, Nuevo México, Arizona y la Alta California. Ante el estrepitoso desastre, Santa Anna huyó al extranjero.

Aunque la guerra había conmocionado al país, todavía no se lograba crear una auténtica conciencia nacional, pero sí era evidente que ya se estaba planteando en algunos sectores la necesidad de unificar al país y tranformarlo, conduciéndolo a la modernidad. Esta tarea no pudo efectuarse inmediatamente después de la guerra, cuando los liberales moderados ascendieron al poder, en el que permanecerían hasta ser expulsados por el cuartelazo de 1852.

Los centralistas que se pronunciaron demandaron el regreso de Santa Anna, quien asumió el poder llevando a Lucas Alamán como jefe del gabinete. La muerte de Alamán dejó a Santa Anna cómo único dueño del poder y de la Nación. El Consejo de Estado le concedió entonces facultades absolutas y el título de "Alteza Serenísima", lo que le permitió establecer una dictadura de corte monárquico en extremo onerosa para la nación.

Santa Anna fue expulsado del escenario político que había dominado durante tres décadas, por la revolución triunfante de Ayutla (1854-1855). Esta capacidad de permanencia, representando a fuerzas políticas opuestas, hace de Santa Anna una figura única en la historia de México. Carismático, gobernó el país con los fusiles, con el Congreso y sin él, con el apoyo del pueblo y sin su consentimiento, alcanzando la Presidencia en once ocasiones. Sujeto a múltiples controversias, héroe para unos y traidor para otros, fue el hombre indispensable para resolver o intentar resolver las situaciones contingentes de la Nación.

Enarboló la bandera republicana contra Iturbide y traicionó a la República para instaurar su propia dictadura de corte monárquico. Con él inicia y concluye el ciclo de las luchas federalistas y centralistas, que a partir de Ayutla se entablarán entre liberales y conservadores, republicanos e imperialistas, hombres distintos de una misma batalla entre lo viejo y lo nuevo para forjar una nación que no acababa de encontrarse a sí misma.

El Plan de Ayutla no fue un pronunciamiento más para derrocar, en ese caso, a Santa Anna. Estuvo dirigido contra los gobiernos tiránicos que quisieron encarcelar el movimiento de 1810 en temas como "o encierro, o destierro, o entierro". Aunque proclamado por el coronel Tilorencio Villarreal, sus impulsores fueron el General Juan Alvarez, caudillo del movimiento, que gozaba de gran popularidad, y el liberal moderado Ignacio Comonfort, que dio un giro social al movimiento apoyado por la población.

Justificación Ética del Estado

El Estado como las demás instituciones sociales es indudable que tuvieron un punto de partida. Pero este conocimiento no es accesible porque las aportaciones de las demás ciencias no proporcionan la suficiente información, sobre los orígenes del Estado y su posible justificación.

El primer problema de naturaleza sociológica, en tanto que el segundo corresponde a la Ética Política o filosofía moral, que es una disciplina filosófica fundamental o Ciencia de los Principios de moral, la cual designa la aplicación de estos principios a los actos particulares o hechos morales de la vida, como las valoraciones éticas, los preceptos, las normas, actitudes virtuosas, manifestaciones de la conciencia.

Dice Jellinek: "La justificación del Estado sólo debe atender al Estado, presente y futuro. El Estado pasado se explica, no se justifica para alcanzar esa justificación se requieren valores indiscutibles que lo dominen en consideraciones de índole racional y filosófica, que nos aparten del pasado inmediato, con su saldo lamentable de grandes errores y desaciertos. Con su injusto desarrollo no han sabido más que sembrar angustia, dolor y desaliento es necesario comenzar por plantearnos el problema tal como lo hace Jellinek:

"O se considera al Estado como un fenómeno histórico que adopta en su vida una pluralidad de formas las cuales mantienen, no obstante ciertas funciones típicas o se le concibe, como el eslabón de una cadena de elementos trascendentes que subsisten con el carácter de un ser verdadero y metafísico en el mundo de los fenómenos".

Jellinek señala estos fines del estado:

  • El bienestar del individuo y de la colectividad manteniendo y protegiendo su existencia.
  • Asegurar la libertad, la seguridad y el mantenimiento de la vida del derecho.
  • Darle a la comunidad condiciones exteriores favorables bajo las causales puedan desenvolverse algunas actividades vitales que no están, ni pueden estar, bajo la influencia directa del estado, como las artes, la moralidad, la ciencia y el sentimiento religioso.
  • Conservar, ordenar y fomentar, las manifestaciones sistemáticas de la vida solidaria de los hombres.
  • Defensa del territorio contra los posibles ataques externos, propendiendo al mismo tiempo pose el prestigio internacional; y
  • Asegurar los servicios públicos.

Numerosas teorías o doctrinas se han formulado para justificar al Estado, partiendo de diferentes puntos de vista, tales como el religioso O teológico físico, jurídico, moral, psicológico y otros que van quedando relegados en la historia del pensamiento político.

La teoría religiosa o teológica es la doctrina que señala el origen, divino del Estado, el cual es fundado por Dios, lo cual obliga a su reconocimiento. San Pablo, San Agustín y Santo Tomás fueron los más destacados exponentes de esta doctrina, al afirmar que toda autoridad viene de. Dios. La Edad Media occidental fue el escenario de las luchas entre la Iglesia y los monarcas por la hegemonía política. Los reyes de Francia tenían por lema: "el poder del monarca viene de Dios y de su espada". Sirvió para fundamentar el absolutismo de las monarquías.

La teoría de la fuerza concibe al Estado como el dominio de los más fuertes sobre los débiles, como una tendencia de la naturaleza, o un poder natural. Nadie mejor que Federico Engels para describir al Estado como el opresor o instrumento de la clase dominante sobre los sometidos, en un injusto régimen en que una clase oprime a las otras, contando con la complicidad del Estado. En el Estado se manifiesta la fuerza y no se le concibe sin este poder coactivo, pero se entiende subordinado al orden jurídico.

La teoría jurídica apoya al Estado sobre un principio jurídico considerándolo como un producto del Derecho. Esta teoría adopta tres formas: la fundamentación del Estado sobre el Derecho de familia, la teoría patrimonial y la teoría del contrato, las cuales han sido extensamente explicadas en esta obra. El orden jurídico es coetáneo con las formas políticas que alcanzan su plenitud con el Estado nacional. El Derecho se impone al Estado por su autodeterminación pero posteriormente el Estado se convertirá en el creador del Derecho.

Las teorías éticas buscan la justificación del Estado en consideraciones de carácter moral. Hegel por ejemplo, considera al Estado como el sumo grado que en la evolución dialéctica alcanza el espíritu objetivo y le atribuye el valor de realidad de la idea moral. En estas doctrinas éticas el Estado es el medio por excelencia para alcanzar la felicidad humana y cuenta para filio con la colaboración social, debidamente aprovechada por aquél a quien se acaba de reconocer una elevada finalidad ética.

Teoría psicológica se apoya en las manifestaciones espirituales del hombre sobre todo en aquellas reacciones que caen bajo el campo de la psicología social.

De todas las teorías expuestas, la que se manifiesta particularmente conflictiva y antagónica, es la teoría del materialismo histórico, muy cercana a las doctrinas de la fuerza. Como indicamos, las tendencias comunistas actuales tratan de explicar al Estado como un poder coactivo al servicio de una clase social poderosa. No encuentran ningún elemento de justificación para su subsistencia y por ello insisten en la ineludible desaparición del Estado.

 

La Intindencia de Guadalajara y el movimiento de independencia

Las consecuencias originadas por las reformas borbónicas, las contradicciones generadas por los tres siglos de dominación, el incipiente nacionalismo criollo, la explotación de los indígenas y castas, así como la independencia de las trece colonias inglesas en América ( que formarían Estados Unidos de América), la introducción de las ideas liberales francesas de justicia y libertad, y la coyuntura histórica de la invasión francesa a España, fueron factores que tanto en la Nueva España como en la Nueva Galicia provocaron que los habitantes de este reino simpatizaran con las ideas de libertad e independencia que el grupo criollo difundió, mediante la lucha armada que el cura don Miguel Hidalgo inició en el pueblo de Dolores, Guanajuato en 1810.

Levantamientos armados

En 1810, hacia el sur de la capital de la intendencia, José Antonio Torres, mejor conocido como el Amo Torres, organizo en Zacoalco un ejército de cerca de 3000 hombres, a quienes armo con hondas, palos, soguillas, lanzas y cerca de 20 fusiles viejos e inservibles. Otro grupo de insurgentes, al mando de Gómez Portugal y Toribio Huidobro se encontraba en las inmediaciones de la Barca y una más amenazaba por Tepatitlán.

Al enterarse de ello, los miembros del ayuntamiento de Guadalajara propusieron al presidente de la Audiencia organizar a las fuerzas realistas para que salieran a combatir a los insurgentes de la Barca y de Zacoalco, con la finalidad de evitar que se acercaran a  la ciudad. Ante las circunstancias, el propio ayuntamiento instó  a la junta de seguridad para que dictara las medidas más enérgicas y oportunas, al considerar que el peligro hacía a la ciudad capital crecía conforme los insurgentes se iban acercando.

 

El gobierno realista tomo las medidas necesarias para combatir a los insurgentes instalados en las inmediaciones de Santa Catarina, cerca de Zacoalco. Envió un ejército de entre 500 y 600 hombres al mando de Tomas Ignacio Villaseñor, quien llego al lugar el tres de noviembre de 1810. Al día inició la lucha en el que el ejército insurgente derroto a su enemigo. De este modo se hizo de armas, municiones, dinero y equipo. También fue hecho prisionero Villaseñor, quien el Amo Torres perdono la vida. El triunfo le valió a Torres la adhesión de un número considerable de simpatizantes decididos a luchar por la independencia. El 10 de noviembre de 1810, inicio su marcha hacia Guadalajara con más de 20 mil hombres.

Toma de Guadalajara.

Los independentistas triunfantes entraron a la ciudad de Guadalajara el 11 de noviembre de 1810, donde reorganizaron los mandos públicos. Contrariamente a lo ocurrido en Guanajuato, en esta ocasión no hubo saqueo ni pillaje por parte de los insurgentes. Aquí el Amo Torres, luego de otorgarles garantías a los habitantes, decidió que fuera el propio ayuntamiento el que nombrara a las personas más convenientes para realizar el embargo de bienes a los europeos en la ciudad, pues para el campo y las haciendas él había dado comisiones.

Posteriormente informó a Ignacio Allende y luego a Hidalgo de la toma de Guadalajara. José Antonio Torres los invito a la ciudad para tomar posesión del mando. Hidalgo, atendiendo a la petición y desoyendo las recomendaciones de Allende, decidió dirigirse a la ciudad capital del reino neogallego, a la que arribo el 26 de noviembre de 1810.

Hidalgo en Guadalajara.

Ya instalado en Guadalajara con los principales jefes del movimiento Insurgente, Miguel Hidalgo recibió la noticia de la toma de San Blas por parte del cura José María Mercado. Entonces decidió reorganizar el movimiento. Para lo anterior, formó dos ministerios, uno de Gracia y Justicia y otro de Estado, al frente del primero quedo el licenciado José María Chico y al mando del segundo el licenciado Ignacio López Rayón.

Para difundir el pensamiento libertador, Francisco Severo Maldonado propuso a Hidalgo publicar un periódico que difundiera las ideas de insurrección, así fue como el 20de diciembre de 1810 salió a la luz pública el primer diario insurgente, El despertador Americano.

A finales de diciembre de 1810, las tropas  realistas al mando de Félix María Calleja, se dirigían hacia Guadalajara con la orden de acabar con las fuerzas insurgentes. Ante tal circunstancia , Hidalgo decidió preparar un plan de resistencia, organizar a un considerable número de indígenas . la decisión encontró una fuerte oposición en el capitán Ignacio Allende, quien consideraba que los indígenas no representaban una verdadera fuerza de ataque para los realistas. Sin embargo Hidalgo se impuso y Allende, acatando las disposiciones del Generalísimo de las Américas, opto por preparar a la masa indígena dispuesta para tal objetivo.

Otras de las diferencias surgidas entre Hidalgo y Allende fue sobre el punto de resistencia contra las fuerzas realistas. Allende consideraba que era mejor dejar la plaza a calleja e irse a Zacatecas. Hidalgo aseguraba que obstruyendo la única entrada que había hacia Guadalajara, el puente de Calderón, sería más fácil atacarlos y hacerlos retroceder. Allende acepto la disposición y el día 16 de enero salieron las fuerzas independentistas y se apostaron en el puente de Calderón.

Calleja, para no dar más tiempo al enemigo, decidió atacarlo el 11 de enero de 1811. La lucha, que inicio desde temprano, se extendió cerca de seis horas y en más de una ocasión los ejércitos realistas se vieron cargando la derrota. Sin embargo, lograron resistir el ataque, hasta que una granada explotó cerca una de las baterías de los insurgentes. Esto provocó que el zacate seco que se encontraba allí se incendiara y pronto el fuego se extendió por casi todo el campamento. Lo anterior provoco la desbandada del ejército insurgente y aseguro el triunfo de los realistas.

Sometimiento de los grupos rebeldes

Después de la batalla de Calderón, se inició un proceso de apaciguamiento de la intendencia de Guadalajara. Don José de la Cruz comenzó a desplegar fuerzas por toda la Intendencia y a tomar medidas tan drásticas como las siguientes

  • Exigir la entrega de todo tipo de armas en un lapso máximo de 24 horas después de publicado el bando, con pena de muerte para quien no lo hiciera.
  • Pena capital para quien no delatara a los insurgentes, así como para los que los protegieran.
  • Detención inmediata de las personas que se encontraran reunidas en grupos de seis.
  • En el pueblo donde se cometiera robo o muerte en contra de españoles o criollos ricos, se respondería uno a uno. Es decir, a la muerte de uno de estos se respondería con la muerte de un rebelde.
  • Se prohibía el comercio de alimentos con los alzados.
  • Con la finalidad de que toda la población del reino neogallego se ajustara a tales medidas, los bandos se mandaron publicar hasta en los lugares más recónditos, para evitar que se argumentara la ignorancia de los mismos.

 

El Imperio de Iturbide.

Imperio de Agustín de Iturbide.

El primer Imperio Mexicano, es el nombre del estado gobernado por Agustín de Iturbide como Agustín I de México, convirtiéndose en emperador de la nación, periodo que siguió a los Tratados de Córdoba, se extendió desde 1821 a 1823. Después de consumarse la independencia de México por medio del Plan de las Tres Garantías, la forma acordada de organización de la naciente nación es la monarquía, por lo que se funda el así llamado Primer Imperio Mexicano, a la cabeza del cual queda el General Agustín de Iturbide. A este imperio se suman las también recién independizadas repúblicas centroamericanas. Durante este período el territorio mexicano alcanza su mayor extensión: casi 5 millones de kilómetros cuadrados (actualmente casi 2 millones), llegando desde el istmo de Panamá al sur, hasta el Oregón, al norte. Este imperio dura de 1821 a 1823, disuelto por el Plan de Casamata. Destacan que durante este período México tiene por primera vez en su historia un Ministro de Estado no nacido en el actual territorio mexicano: José Cecilio del Valle, nacido en Acacoyagua (hoy Honduras), al frente de la cancillería.

La Guerra de la Independencia de México duró once años y distaba mucho de ser un movimiento homogéneo. Su propósito inicial era apoyar el regreso de Fernando VII como rey de España contra la invasión francesa. Al poco tiempo se le adquirió matices republicanos y en un par de años fue sofocada casi en su totalidad por el ejército realista. La lucha pasó a ser una guerra de guerrillas confinada a las montañas del sur hasta que Agustín de Iturbide, militar que combatió a los insurgentes y fue acusado de aprovechar la guerra para su beneficio ante los tribunales del virreinato, pactó una alianza en el marco de la reforma liberal en España —resultado de la promulgación de una nueva carta magna en Cádiz— que puso fin a la guerra el 27 de septiembre de 1821, aunque España no la reconoció formalmente hasta el 28 de diciembre de 1836.[2]

El ex virreinato español pasó a ser una monarquía constitucional moderada llamada Imperio Mexicano. El Plan de Iguala, proclamado por Don Agustín de Iturbide amparaba tres garantías: la independencia de México, la conservación de la religión católica, y la unión de todos los habitantes de la Nueva España, refiriéndose a los mexicanos y españoles (después históricamente aplicado a los pueblos indígenas). El plan no cambiaba la situación social del país, sólo la política, dando más poder a los criollos y a los mexicanos, pero invitaban a un monarca europeo a tomar el trono del Imperio Mexicano. Ningún monarca lo haría, para evitar conflictos con España quien no reconocía la independencia de sus ex colonias americanas. Por eso Agustín de Iturbide fue proclamado emperador de México.

A este imperio se sumaron los también recién independizados estados centroamericanos (véase Centroamérica o Historia de Guatemala), por lo que geográficamente es en este período cuando el territorio mexicano alcanza su máxima extensión geográfica, desde el estado de Oregón al norte hasta la frontera de Costa Rica y Panamá (en ese tiempo Colombia) en el sur. El gobierno de Iturbide, sin un plan económico, duró sólo nueve meses, y la rebelión republicana amparada por el Plan de Casa Mata tomaría el poder, instaurando el sistema republicano federal en México en 1824, dando fin al Primer Imperio, y el inicio de la Primera República Federal.

En febrero de 1823, mediante el Plan de Casa Mata liderado por Antonio López de Santa Anna, se produjo una rebelión, también apoyada por Vicente Guerrero, quien había apoyado la coronación de Don Agustín, en la que exigían que el Congreso fuera reinstalado, el Imperio de Agustín I , anulado, y que la monarquía deviniera en República, sistema que logra implementarse en 1824. Producido el Golpe de Estado, finaliza el mandato de Iturbide nueve meses más tarde, abdicando la corona en el Congreso el 19 de marzo de 1823, embarcándose hacia Europa el 11 de mayo. Finalizada la etapa de Agustín I, Centroamérica se independizó de México e Iturbide fue acusado como traidor por el Congreso. Después de que el Imperio Mexicano fuera disuelto, las provincias centroamericanas decididas para salir de México crearon su propia federación. No hay registro histórico de esfuerzos mexicanos de volver a tomar los territorios. En abril de 1824 el Congreso declaró traidor a Iturbide.

Bajo el gobierno de Agustín de Iturbide México tuvo su mayor extensión territorial, ganando las anexiones voluntarias de otras provincias. Provincias que no dependían militarmente del virreinato de Nueva España (aunque sí políticamente) como Guatemala y Centroamérica pidieron su adhesión al nuevo Imperio mexicano. Por el norte, Nuevo México, La Alta California, Texas, Arizona y Nuevo León lograron su independencia y como dependencias políticas del defunto Virreinato de la Nueva España se unieron al Imperio Yucatán y Chiapas también se declararon independientes y luego solicitaron su anexión. Para finales de 1822, la Bandera de las tres garantías ondeaba ya desde Panamá en el sur, hasta el enorme territorio que comprende una línea imaginaria entre la Alta California hasta el río Mississippi.

Esquema Causas de la Reforma Religiosa

  • Reforma Religiosa.
  • - La Reforma fue la gran revolución religiosa del siglo XVI en la Iglesia cristiana, que terminó con la supremacía eclesiástica del Papa en el mundo católico.
  • o Propició la instauración de las iglesias protestantes.
  • - A finales del s. XV era inevitable una reforma de la Iglesia para que volviese a su primitiva pureza y al contenido exacto del mensaje evangélico.
  • o Durante mucho tiempo se insistió en los abusos de la Iglesia.
  • o Se cuestionaron las normas religiosas impuestas por la Iglesia oficial y los doctores escolásticos de las universidades.
  • o La Reforma religiosa fue una de las variantes de la preocupación general de la época en torno a una fe salvadora y una religión interiorizada.
  • o El hecho más notable fue que estas preocupaciones espirituales ya no eran algo exclusivo del clero, de los frailes y monjas. Se empezó a pensar que la vida religiosa no atañía sólamente a quienes vivían sometidos a una regla monástica; también los seglares sintieron la llamada a una vida espiritual más rica e intensa.
  • - Gran acumulación de riquezas, abusos materiales y morales de la Iglesia, avaricia, corrupción e Ignorancia.
  • § Se ataca con dureza al propio papado, arremetiendo contra la venta de indulgencias, las peregrinaciones, la excesiva veneración a los santos y los bajos niveles morales e intelectuales de los sacerdotes.
  • § Libertad de pensamiento, revitalización del aprendizaje clásico, inquietud por razonar la creencia religiosa, severas críticas contra los sacerdotes, las Órdenes religiosas, obispos y papas propiciadas por los filosofos humanistas.
  • § MAQUIAVELO (Italia), ERASMO DE ROTTERDAM (Países Bajos), JOHANN REUCHLIN (Alemania), JACQUES LEFÈVRE D'ETAPLES (Francia), JOHN COLET y THOMAS MORO (Inglaterra).
  • § Aplican nuevas normas a la evaluación de las prácticas de la Iglesia, desplazan el escolasticismo como filosofía principal de la Europa occidental.
  • - Critca a la Iglesia Católica y nueva forma de vivir la religión basada en los evangelios.
  • § Oposición a los líderes de la Iglesia del monopolio sobre el aprendizaje que antes habían ostentado.
  • § El humanismo de ERASMO introduce el estudio filosófico de las Sagradas Escrituras y la crítica de las creencias e instituciones religiosas. Los eruditos del s. XV valoran de forma crítica las traducciones de la Biblia y otros documentos que habían sido la base del dogma y de la tradición de la Iglesia, desarrollando un conocimiento más preciso de las Escrituras. Estos estudios sentaron las bases sobre las que el teólogo MARTÍN LUTERO y el reformista CALVINO reivindicarían sus tesis religiosas.
  • o El positivismo práctico y los intercambios comerciales entre Flandes, la Hansa e Italia favorecen la difusión de estas ideas.
  • o En Alemania, las ciudades han conocido un gran desarrollo y se ha dado una gran difusión de la cultura. Es la época de la imprenta, de la enseñanza laica y pagana, del auge de las universidades, que incrementan en gran medida la circulación de los libros y extiende las ideas de renovación cultural por toda Europa.
  • - Aumenta presencia de burguesías laicas en cuestiones políticas y económicas.
  • o Aumento de la influencia de laicos en la administración interna de la Iglesia.
  • o Durante los siglos XIV nace el moderno concepto de Estado, reforzado con la aparición de fenómenos nacionalistas, por lo que el poder temporal interviene cada vez más en los asuntos eclesiásticos.
  • o Los descubrimientos geográficos del siglo XV incentivan los deseos de riqueza y poder, el materialismo hedonista opuesto a la moral cristiana, y favorecen los intercambios comerciales con África y América.
  • o Las transformaciones económicas, con el despegue del capitalismo, la ascensión de la burguesía, los movimientos de población (crecimiento demográfico, revitalización de las ciudades), el cambio de mentalidad y la nueva concepción del hombre (afirmación del individualismo, el ser humano es protagonista de la Historia, dueño de sus fuerzas y capacitado para intervenir y transformar el mundo), los descubrimientos científicos y técnicos, etc., desembocan en un periodo de conflictos religiosos, de los cuales, el más espectacular será la Reforma.

         - La Importancia del Proceso Político-Social del Renacimiento como Preparación a la Reforma.

  • o Aparición de la economía monetaria. Nacimiento de una sociedad de mercado pre-capitalista. El mercantilismo va erosionando las relaciones de tipo feudal y da lugar al ascenso de la burguesía, que no se basa ya en un origen familiar determinado (estirpe, linaje), sino en la simple condición económica. En la población urbana, más educada, se hacía sentir de modo particular la necesidad de una piedad verdadera y de una reforma eclesiástica.
  • o En las ciudades se forman núcleos proletarios que empujan a las corporaciones a luchar contra la nobleza por el dominio del burgo.

      -  Epidemias y peste agravan y desencadenan crisis sociales y religiosas.

  • o Aumento demográfico y reconstrucción de los campos tras la Peste Negra de 1348. Significativo crecimiento de las ciudades y reanudación de los intercambios comerciales entre los Países Bajos y los puertos atlánticos y mediterráneos.
  • o Cambio de mentalidad hacia una afirmación del individualismo.
  • o Creación de un nuevo concepto de Estado, reforzado con la aparición del fenómeno de la  nacionalidad y la disminución del poder de la nobleza.
  • o Aparición del Renacimiento y del Humanismo: Erasmo de Rotterdam, Thomas Moro y Lefèvre d'Etaples así como numerosos humanistas laicos intentan renovar la Iglesia por vías pacíficas y moderadas como respuesta religiosa a una gran angustia colectiva. Aparición de la doctrina neoplatónica, que busca una nueva dimensión del hombre como intermediario entre el cielo y la tierra.
  • o Nacimiento de la imprenta.
  • o Nuevos medios técnicos (carabelas, astrolabio, brújula fija) y exploraciones y descubrimientos en Asia y África, nuevas rutas oceánicas, descubrimiento de América.
  • o Aumento en la corrupción de la Iglesia, venta de indulgencias para la construcción de la Basilica de San Pedro en Roma.

 

Fundaciones de Guadalajara

Beltrán de Guzmán empezó a fundar villas en lugares estratégicos. La primera de ellas fue el 29 de septiembre de 1531 en el centro del actual estado de Sinaloa y llevo el nombre de san Miguel de Culiacán. Para que le sirviera de apoyo durante su regreso, fundó la villa de Chiametla.

Para evitar ataques  indígenas por la retaguardia, las tropas de Beltrán de Guzmán después de abastecerse de víveres, destruían cuanto poblado indígena encontraban a su paso.

Cortés por su parte comisionó a Luis de Castilla para establecer una población por el rumbo de Xalisco en 1531, dentro del territorio explorado por Nuño de Guzmán, quien al enterarse de ello fundó inmediatamente la Villa del Espíritu Santo en el actual estado de Nayarit en 1531. Asimismo, pidió a Luis de Castilla, que detuviera su marcha, pero al negarse Castilla, Cristóbal de Oñate lo enfrentó y lo derrotó, obligándole a retirarse hacia la ciudad de México.

Nuño  Beltrán de Guzmán pretendió llamar a toda la región que conquisto la Mayor España, sin embargo, la Corona decidió nombrarla Nueva Galicia y a la Villa del Espíritu Santo, fundada por Nuño, Compostela.

Para 1532, Beltrán de Guzmán, ordeno en primera instancia a Juan de Oñate, hermano de Cristóbal de Oñate, fundar un pueblo con el nombre de Guadalajara, en plana región cazcana, para tener presencia en esa zona y lograr su anhelo, la comunicación con el Golfo.

Todas las villas fundadas por Nuño de Guzmán estuvieron deambulando por varios lugares antes de quedar establecidas definitivamente, pues no tomo en cuanta elementos fundamentales para la sobrevivencia de los grupos humanos como agua, tierra fértil, seguridad y mano de obra indígena. Guadalajara constituye el ejemplo más claro.

ASENTAMIENTOS EN GUADALAJARA

LUGAR

CARACTERISTICAS

Nochistlán 1532

  • Escasez de agua.
  • Enfrentamientos con cazcanes.

TONALA 1533

  • Abundancia de agua y tierras fértiles.
  • Conflictos de Nuño de Guzmán con Nueva España por considerar a Tonalá parte de esta última.

TLACOTAN 1535

  • Constante amenaza indígena que obligo a fortificar la villa, entrada exclusiva a los indígenas que trabajaban dentro de ella.
  • Enfrentamiento importante de indígenas contra españoles y el virrey Antonio de Mendoza, conocido como Guerra del Miztón.

VALLE DE  ATEMAJAC 1542

  • Atravesaron la barranca de Huentitán y se establecieron alrededor de 60 familias españolas.
  • Se confirmó la noticia de que el rey le concedió a Guadalajara rango de ciudad y un escudo de armas.
  • En 1536 el papa Paulo III creó el obispado de Nueva Galicia y poco tiempo después se convirtió en capital de Reino de la Nueva Galicia.
  • Los españoles trajeron a Guadalajara la tradición árabe de darle a la cuidad un trazo en forma de tablero de ajedrez. Al centro quedó la plaza, alrededor están edificios religiosos y civiles, así como casas de los peninsulares y a las orillas los pueblos de indígenas Mexicaltzingo, Analco y Mezquitán.

 

Los problemas entre Cortés y Nuño de Guzmán resurgieron cuando ambos quisieron posicionarse de Ahuacatlán y Xalisco, aunque los territorios en disputa terminaron en posesión de Beltrán de Guzmán porque este había establecido un poblado de españoles y asegurado la impartición de la doctrina cristiana. Para evitar que Cortés  tuviera más propiedades por la costa, Nuño de Guzmán comisionó a Juan Fernández de Híjar para que fundara la Villa de Purificación en 1533.

Mientras tanto, Cortés envió dos expediciones marítimas por el Pacífico con la finalidad de buscar mayores riquezas. Ambas fracasaron una de ellas cayó en manos de Beltrán de Guzmán. Al saberlo, Cortés se dirigió personalmente a resolver el asunto, sin suscitarse el enfrentamiento que todos esperaban. Por el contrario, Beltrán de Guzmán le dio todas las facilidades a Cortés para que embarcara y recorriera el golfo que actualmente lleva su nombre, al noroeste del país. Así Cortés lo dejo tranquilo en sus dominio neogallegos, pues se dio cuenta de la pobreza en la que vivía Nuño de Guzmán y de que este territorio no ofrecía mayores riquezas.

Nuño  Beltrán de Guzmán, al saber todo lo que se decía en su contra, decidió viajar a España para mejorar su imagen frente al rey. Antes de embarcarse, pasó por la ciudad de México para entrevistarse con el virrey y se entero de que Diego Pérez de la Torre, recién llegado de España, traía una orden de aprehensión en su contra. Inmediatamente fue hecho prisionero y remitido a España un año después, donde terminaría formando parte de la escolta personal del monarca.

 

Esquema Importancia Imprenta y las universidades durante Renacimiento

La imprenta sentó las bases de nuestras percepciones, perspectivas y representaciones, porque:

  1. • Facilitó la publicación de autores antes condenados al silencio. La diversificación de las obras accesibles fue tan importante como el    crecimiento del volumen de la producción en número de ejemplares.
  2.    • Contribuyó a la "fijación" estable de las lenguas nacionales, al difundir sus normas y convenciones. Con ello, contribuyó al gradual desplazamiento del latín como única lengua de acceso a la cultura y propició el desarrollo de las literaturas nacionales.
  3.    • Posibilitó la generalización de la lectura individual y silenciosa, privada y, por lo tanto, libre, efecto que generó la necesidad de la alfabetización. Esto propicia la fundación de las primeras universidades.
  4.    • Dificultó, hasta hacerlo imposible, el control estatal o eclesiástico sobre la circulación de las ideas, lo que originó la difusión de las ideas científicas y políticas que impulsaron los cambios de la sociedad.
  5.    • Multiplicó las formas y los usos de la palabra escrita: aparecieron las hojas sueltas, los libros baratos de formato pequeño y, destacadamente, los periódicos.
  6.    • Dotó a la educación escolar de un elemento esencial: el manual. Su uso posibilitó nuevas formas para el trabajo de los maestros en las escuelas.
  7. Las universidades y la producción de libros fueron los medios por los cuales las ideas humanistas, individualistas, científicas y los adelantos se difundieron por toda Europa.
  8. Las principales universidades fueron Universidad de Bolonia (Italia), Universidad de Paris(Francia), Universidad de Leiden (Holanda), Universidad de Wittenberg(Alemania).
  9. El primer libro impreso fue La Biblia, lo que significó el acceso generalizado a las escrituras divinas, de tal forma que la Iglesia Católica dejó de tener el acceso exclusivo a las sagradas escrituras y a utilizarlas para su beneficio, pues las personas comenzaron a darse cuenta lo que en realidad mandaba Dios y lo que inventaban los papas para sacarles dinero.

En la línea de transformaciones de las técnicas de reproducción de textos, el momento de la invención de Gutenberg es esencial. De la copia a mano se pasó a la generalización de una técnica basada en la composición de los caracteres móviles y en la impresión con prensa.

La rápida difusión de este invento revolucionó las formas de comunicación intelectual en el mundo y amplió el número de lectores potenciales, al multiplicar los tirajes y reducir los costos. Con ello, se dio un enorme impulso a la alfabetización.